@Lenin Moreno, ¿hará esperar toda un vida por una respuesta, a familias de secuestrados?

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    La profunda tristeza que embarga a María Natalia Gómez Itullango es la misma que alberga entre pecho y espalda Héctor Iván Villacís Ponce, padres del secuestrado Óscar Efrén Villacís Gómez.

    Ellos, quienes un día cualquiera perdido en el tiempo cogieron caminos diferentes, transitan por estos días la misma senda de pesadumbre que un destino oscuro les trazó.

    Y es en ese camino peligroso que están su hijo, de 24 años, y su novia Katty VanessaVelasco Pinargote. Las informaciones apuntan a que se encuentra en manos del Frente Oliver Sinisterra, disidencia de las desaparecidas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

    Los padres de Óscar, en su orden de 56 y 62 años, viven en sus humildes viviendas el drama del cautiverio de su ser querido, una situación por la que están inconsolables y enfermos.

    Pero, en general, la familia del secuestrado está indignada por la versión que tiende a vincular a Óscar con su captor Walter Arizala, más conocido como Guacho. Algo que para ellos no tiene ni pies ni cabeza.

    Y es que recientemente y ante la pregunta de si se tenía información de algún supuesto nexo del secuestrado con Guacho, el director general de Inteligencia de la Policía de Ecuador, general Pablo Aguirre, respondió que se están verificando ese y otros datos que han llegado y que en ciertos casos se han constituido en falsos rumores. “Hasta el momento no hemos confirmado esa relación”, dijo Aguirre. Un manto de duda que los preocupó. La vida de seres humanos está en juego.

    “Mi hijo no es delincuente, lo calumnian, es una persona alegre, tranquila y reservada, él no hace daño a nadie”, dijo la madre al paso que estalló en llanto.

    “Yo lo único que quiero es que regrese al hogar, adonde lo queremos”, enfatizó a EXTRA.

    Una foto reciente de Óscar Villacís.

    Ella recordó que su vástago la llama “Abuelita Mishe” cuando quiere contentarla.

    El padre, Héctor Villacís, no duerme tranquilo. Considera que una prueba irrefutable de que el secuestrado no tiene nada que ver con lo que se dice se da con solo observar la vida de pobre que lleva.

    Villacís Ponce afirma que es por eso que se ponía a viajar por diferentes partes de Ecuador trabajando como pintor, estucador, vendedor de pescado y cuanto oficio pudiera darle unos dólares para vivir. Uno de esos trabajos lo llevó como pintor al Oriente.

    “¿Cómo cree que una persona que anda en malos pasos va a vivir tan pobremente? Él no tiene casa, ni nada”, reiteró Villacís.

    Humilde casa de los Villacís Gómez en el suroriente de Santo Domingo de los Colorados.

    La hermana mayor, Zulay Villacís, dijo que le prestó los 200 dólares que junto con los otros 200 dólares que tenía ahorrados le sirvieron a Óscar para emprender el viaje en moto desde Santo Domingo a la frontera con Colombia.

    Manifestó la mujer que él tiene en la cuenta de ahorros apenas 20 dólares.

    Y que según supo iba a la zona limítrofe con el fin de comprar mercancía que luego vendería en Ecuador, negocio en el que lo apoyaba su compañera Katty Vanessa. La otra hermana de Óscar, Elvia Villacís, contó que alquilan una pieza en casa de la madre de su actual pareja.

    Carta del padre

    Padre firmando mensaje para el captor de su hijo.

    “Sr. Wacho: le pido el favor que no le haga daño a mi hijo porque soy enfermo y él era el que me ayudaba a comprar las medicinas. Nosotros somos pobres. Llamar al 0993013963”.

    La misiva que firmara el padre de Óscar no es sino reflejo de las consecuencias que viven allegados al joven retenido a mediados de abril en la frontera norte de Ecuador.

    Villacís vive en un cuarto pequeño donde no le caben las pocas cosas que tiene y prepara su comida en una cocina que brilla por la ausencia de alimentos.

    “Hay días que no tengo ni para comer, soy muy enfermo por la diabetes, por lo que debo de tomar diferentes medicinas”, dice.

    En ocasiones y cuando podía, Óscar lo ayudaba. “Él venía y me dejaba algo de plata si tenía, me decía que para mis medicinas, algo que siempre le agradezco”. aseveró.

    La última vez que lo vio fue antes de su partida a Esmeraldas. “Me dijo que se iba con la muchacha y que iba a traer productos para vender, que allá son más baratos”, sostuvo.

    Suplicó a sus captores que le respeten la vida y los llamó a reflexionar de que lo hagan pensando en las familias que sufren. “Todos somos humanos”.

    Prueba de vida

    Los allegados a los secuestrados en la zona fronteriza pidieron a los captores, primero, respetarle la vida a Óscar Villacís y Katty Velasco y, segundo, prueba de vida para saber de ellos.

    Los familiares de Óscar dicen que él es un joven ecuatoriano de origen humilde que no tiene nada que ver con el conflicto.

    Que le piden a los captores que les hagan llegar pruebas donde se vean en la condición en la que se encuentran.

    “No sabemos nada de él ni de la chica”, informó Elvia, la hermana de Óscar. “Por favor, no les hagan daño”, pidió.

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